El bien y el mal. Miriam Villazón
Las gemelas Yuki e Hyna entran por primera vez por la puerta principal del instituto. Se hace el silencio en todo el pasillo. Docenas de pares de ojos se quedan mirándolas sorprendidos.
Hyna se hace la indiferente. Cruza el pasillo, con la mirada fija al frente. El paso firme, una sonrisa de superioridad. Un halo de oscuridad sigue sus pasos. A medida que se adentra más y más en el instituto, una ráfaga de mala suerte se apodera de los sorprendidos espectadores: a un profesor se le derrama parte de su café por la camisa blanca recién estrenada, el proyecto de química de una alumna de 4º sufre un pequeño "contratiempo",.... Hyna disfruta viendo todo esto, en el fondo sabe que ha nacido para hacer sufrir a los demás.
Yuki mira todo esto entristecida. Da un tímido paso hacia delante. De repente, una cegadora luz se hace un pequeño hueco en los corazones de los humanos. Se sienten más tranquilos, vuelven a tener esperanza. Yuki da otro pasito. Aguna que otra sincera sonrisa está pintada en la cara de alumnos y profesores. Mientras Yuki sigue a su hermana, todas las miradas se centran en ella, agradecidas. Ella mira al suelo, avergonzada, muestra una humilde sonrisa.
Ambas están allí para reestablecer el equilibrio. Son jóvenes, pero saben que tienen una larga vida por delante...
0 comentarios