Don Quijote y Sancho Panza seguían en su larga
Se estaban acercando a una pequeña aldea y estaban muy cansados, así que buscaron una posada y se alojaron allí toda la noche.
Cuando anocheció completamente, Don Quijote cogió su espada, se disponía a salir cuando Sancho le detuvo:
* ¿Dónde va a estas horas, señor?-
*Don Quijote sobresaltado le respondió:
- ¡No te incumben mis asuntos como caballero, así que vete a hacer guardia a la habitación, no vaya ser que vengan los enemigos a atacar!
Salió por la puerta , se subió a Rocinante y se adentró en el bosque.
Sacó de su bolsillo un pergamino y empezó a pronunciar unas palabras muy raras, se le acercó un ciervo , que buscaba comida de los árboles. Don Quijote se tiró de Rocinante, creía que el ciervo era "una bestia", le dio un puñetazo en el lomo y el ciervo, cabreado, le dio con las patas de atrás, cayó en un matorral lleno de pinchos y se desmayó, ya que era muy de noche y tenía mucho sueño y cansancio .
Sancho, que estaba preocupado por lo que tardaba D. Quijote y porque sabía que estaba loco a pesar de seguirle la corriente, cogió su burro y salió en su busca. Lo encontró en seguida ya que estaba tan solo a un kilómetro de allí, lo recogió de entre las ramas, ató a Rocinante a su burro y regresó a la posada.
Al día siguiente, cuando se despertó aturdido por el golpe, le dijo a Sancho que había luchado con una bestia de tres cuernos y cuatro patas y que le quería robar a su amada Dulcinea para matarla.
Alba Rodríguez (3º ESO)
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