Blogia
Club de escritoras/es del ies Pérez Ayala.

DE CÓMO DON QUIJOTE DEJÓ DE SER DON QUIJOTE PARA VOLVER A CONVERTIRSE EN DON QUIJOTE

Don Quijote iba cabalgando sobre Rocinante de camino al Toboso con su amigo y gran compañero de aventuras Sancho Panza, era ya tarde por lo que pronto anocheció.

Don Quijote decidió parar a descansar en una posada que había cerca de allí. Cuando llegaron vio a un pobre muchacho que trabajaba en la posada, pero Don Quijote pensaba que era un gran villano que había robado sus pertenecías a la dama que estaba junto a él gritándole. Así que Don Quijote cogió su lanza y montado en su caballo fue a arremeter contra él, aunque con tan mala fortuna que salió despedido de su caballo pocos metros mas allá de aquel muchacho.

Don Quijote estaba tirado en el suelo y Sancho corrió a ayudarle, lo levantó y lo llevo a su habitación, donde pudo descansar toda la noche. Al día siguiente cuando se levantó le preguntó a Sancho dónde estaba y por qué no estaba en su casa. Sancho le contó que habían estado en busca de aventuras durante mucho tiempo y que él había escrito una carta a su amada Dulcinea, pero Don Quijote se levantó de golpe y gritó que él no amaba a Dulcinea, que no sabía ni quién era y que él jamás había estado en busca de aventuras y de ser así que le contase qué tipo de aventuras… Sancho comenzó a contarle todas las aventuras por las que habían pasado y cuando por fin terminó, Don Quijote dijo:

“Ni que estuviese loco, Sancho” “¡Cómo es posible que haya cometido tales majaderías!”

Después de un rato pensando, Don Quijote decide volver a su casa. Cuando llegan Don Quijote se dirige a la biblioteca pero se encuentra con la puerta tapiada. Exige saber qué había pasado y Sancho le cuenta que la biblioteca se había quemado y por eso la puerta estaba tapiada. Harto de todas esas tonterías decide retirarse a su habitación.

 Un par de días más tarde, Don Quijote se levanta, llama a Sancho y le cuenta que quiere salir en busca de Dulcinea para llevarle la carta, a lo cual Sancho contesta:

“Señor, ya no existe tal carta, no se acuerda , ayer usted mismo la quemo y dijo que no quería saber nada más de Dulcinea.”

 Don Quijote le contesta:

“Estás loco, cómo no voy a querer saber nada de mi amada Dulcinea. Ahora mismo escribo otra carta y esta misma tarde vamos a llevársela.”

Cuando Don Quijote acaba de escribir la carta, parten hacia el Toboso donde Dulcinea les está esperando.

 

Beatriz (3º ESO)

0 comentarios